martes 29 de noviembre de 2011

Una espera angustiosa

Efectivamente, con poder, coartada, gracias a la crisis, y todo el apoyo de un electorado que ha entregado un cheque en blanco a Mariano Rajoy para que haga con él lo que considere más oportuno. A estas alturas solamente podemos intuir que los resultados de la tensa espera no van a resultar fáciles de asimilar, pero apenas tenemos pistas sobre las que hacer descansar nuestras sospechas, los largos silencios del candidato popular, las elevadas dosis de “depende” y los irritantes “hay que arreglar lo que se ha hecho mal”, no aportan mucho, naderías, guiños a un electorado que ha respondido como estaba previsto y gestos a los distintos sectores de un partido que mantiene una tensa espera, en primer lugar pos si suena el teléfono con aviso de alguno de los múltiples cargos que ahora van a tener que gestionar y en segundo lugar, para ver si las ansias de desregulación y desmontaje de los sistemas públicos se van a cumplir. Apenas algunas señas para el que pretende hacer de oráculo del desastre anunciado, en vísperas de la jornada electoral, la dependencia se cuestiona por el candidato popular, previamente ya había anunciado, con un carácter solemne que tendríamos el bienestar que nos pudiéramos pagar, la reunión con los banqueros tampoco augura nada bueno para el interés colectivo…, el suspense hasta fin de año, los tradicionales regalos de estas fechas, en esta ocasión, da la impresión que van a tener un recorrido inverso, se trata de conocer el contenido de aquello que nos van a quitar: algo menos de sanidad, profesorado público, prestaciones a los desempleados… dan ganas de dejar los regalos por abrir, pero me temo que nos los van a imponer a golpe de Decreto y de Ley posterior, en fin, siempre se ha dicho que la Navidad es un tiempo en el que muchas personas se ponen tristes, pues bien, ahora vamos tener, la mayoría, ocasiones de acompañar en esa tristeza por la perdida de los logros alcanzados. Ojalá el oráculo en esta ocasión se equivoque, pero al menos la incertidumbre está servida y siempre es una buena estrategia para provocar un uf! de satisfacción moderada si no se produce el desastre previsto y simplemente se van recortando paulatina y sucesivamente, en un crescendo mantenido, hasta el último de los derechos alcanzados.

sábado 26 de noviembre de 2011

De cine

Ya estamos dónde íbamos. El Oráculo interpretó las señales y se cumplieron las profecías. El Partido Popular ha barrido, y al Partido Socialista solo le queda hacer una nueva versión de Lo que el viento se llevó, esta vez sin Victor Fleming dirigiendo el asunto. La cosa estaba más que clara; la economía está hecha unos zorros, el desempleo alcanza cotas jamás vistas, las fieras mediáticas de la derecha han aullado más feroces que nunca, y los últimos gobiernos de Rodríguez Zapatero también han puesto su grano de arena para llegar a la situación actual. Para ser sinceros no me preocupa demasiado la debacle socialista -otras veces el PSOE pasó por malos momentos y supo recuperarse- , me preocupa sí, y mucho, que se pueda llegar a ganar unas elecciones de forma aplastante sin decir absolutamente nada; me preocupa sí, bastante, el gran poder que tiene ahora en sus manos la derecha de este país. Me preocupa, y sí, sobremanera, el plan de trabajo que pueda haber en la mente de los ideólogos que rodeen a un Mariano Rajoy con pocas ideas, -si descontamos la de llegar como sea a ser presidente del gobierno del Reino de España- y un carácter tan manejable como un muñequito de playmobil.

Es posible que tras ver Lo que el viento se llevó, empecemos pronto a asistir a una nueva versión de King Kong, una versión en la que Rajoy ataviado de brujo entregue a los mercados, encarnados en el gran gorila, distintas víctimas propiciatorias para calmar sus ansias. Ahora un recorte en Sanidad, ahora un ajuste en Educación, ahora un Reforma Laboral…sacrificios duros, pero “necesarios”, para apaciguar el hambre de los mercados.

Para los demás, los que quedamos a la espera de acontecimientos, como quién espera en la consulta del dentista sabiendo que nos va a doler, quizá nos toque protagonizar aquella de Gary Cooper conocida por Solo ante el peligro.

jueves 24 de noviembre de 2011

Banco ¿de Valencia?

Después del desastre CAM, de los efectos devastadores del pase de la política sobre esa Caja valenciana, ahora estamos asistiendo al siguiente espectáculo financiero valenciano, en este caso se trata de un banco, que forma parte de los activos de BANKIA. Las informaciones que van apareciendo en la prensa, son sumamente preocupantes, en primer lugar nos describen el perfil de una entidad bancaria que no ha estado al servicio de los valencianos, ni de sus empresas y tampoco de sus particulares, que únicamente ha ejercido de apoyo y salvación económica de los poderes públicos valencianos que han utilizado esta entidad para apoyar diferentes iniciativas, nada menos que un crecimiento del 42% en este tipo de actividades, mientras que se produce un saldo negativo en apoyo a empresas y particulares, curiosa forma de entender una entidad como Banco de Valencia que se creo para apoyar e impulsar el tejido empresarial valenciano y dinamizar la economía de esta tierra. Mira por donde, se ha convertido en un simple instrumento más al servicio del despilfarro y el descontrol, por lo que vemos 16 años de gobierno conservador dan para mucho, no solamente han sido capaces de endeudar la Generalitat y ponerla al borde de la quiebra, dejar a los proveedores sin cobrar, y a los más necesitados sin apoyos, además, han rizado el rizo se han “llevado por delante” la banca autóctona, la han convertido en papel mojado, concretamente el Banco de Valencia se ha transformado en un lastre del que Rodrigo Rato se quiere deshacer y para eso lo ha puesto a la venta, eso si, antes tendrá que inyectar presupuesto suficiente para enjugar el déficit que los gestores valencianos han originado. Lo peor es la sensación de que esos mismos millones que se han evaporado, hubieran sido mejor utilizados por las pequeñas y medianas empresas valencianas creando riqueza y puestos de trabajo, en lugar de ser enterrados en fastos faraónicos que no han conducido a ningún sitio.

lunes 21 de noviembre de 2011

Abismos


viernes 18 de noviembre de 2011

La venda, la herida y la varita mágica

“No tengo una varita mágica para crear empleo”
Mariano Rajoy

Ya han empezado y cuando todavía no han comenzado. Quiero decir que ya ha empezado el PP ha despejar las incógnitas cuando todavía no ha empezado a tener la responsabilidad de gobierno. Se hubiese agradecido esta información antes, pero sus dirigentes se han cuidado mucho de no desvelar el verdadero plan de acción hasta este momento en que la incontinencia verbal unas veces, y el vértigo de las expectativas creadas otras, están sacando a la luz lo que nos espera tras las elecciones del día 20: “Lo recortaré todo”

“Lo recortaré todo” – dice Rajoy – y añade “menos las pensiones”. Claro que las pensiones tienen en el programa electoral del PP esa condición sin importancia de ser revisadas cada dos años para estudiar su viabilidad, y si a eso le añadimos la idea de Aguirre de que los pensionistas paguen los medicamentos (o sea copago farmacéutico) lo de no tocar las pensiones queda en una afirmación que bien podría compararse al agua de borrajas.

Y siguiendo con la opinión de Rajoy sobre la viabilidad de las cosas, es difícil pasar de largo por su opinión sobre la Ley de Dependencia:”No es viable”. Vaya por Dios, justamente la Ley de Dependencia, la ley más social, no es viable. Algo habíamos notado sobre las pocas simpatías que esta ley generaba en la derecha a tenor de su aplicación en las comunidades que gobierna el PP.

Como el PP va “a ser valiente” y va a hacer “lo que hay que hacer”, Cospedal y Fabra pronostican olas de protestas en las calles. ¿Ya lo tienen tan claro?¿Ya saben que las medidas van a soliviantar a los ciudadanos?¿Saldrán también a la calle los obispos, los banqueros, los dueños de las grandes fortunas con pancartas y consignas? ¿Invertirá Rajoy lo que ahorre en Dependencia en tener más Policía para contener a las masas?

Quedan ya poco tiempo para las elecciones Todo se decidirá el domingo. Que nadie alegue luego que no sabía lo que se preparaba.

miércoles 16 de noviembre de 2011

lunes 14 de noviembre de 2011

Caza mayor

Zapatero hizo lo que le dijeron que hiciera y punto pelota, no estaba el asunto para bromas y hasta incluso alguien tan poco puesto en economía como él lo vio venir y decidió inmolar su carrera política y la de los suyos, para que los “señores insaciables del eterno recorte”, se dieran por satisfechos, ante el altar sagrado de la Unión. Como consecuencia de semejante gesto ocurrieron dos cosas paradójicas, por un lado, nuestro país dejó de estar en el punto de mira, pasó al estado de libertad vigilada y por otro fallecen, de muerte natural, el talante y el presidente más social que ha tenido este país, ambos han sido arrollados por el mandato de los mercados, han sucumbido. Los mercados, un a vez cobrada esta pieza, de valor estratégico ya pueden seguir la cacería, mostrando los trofeos obtenidos, ahora Grecia, luego Portugal, Irlanda, Italia, a todas les enseñan la cabeza del mártir y les dicen lo que tienen que hacer si se quieren salvar, ante la más mínima subversión, zas borrón y cuenta nueva, otro interlocutor al que apretar las tuercas. Estamos frente a una versión de los diez negritos en la que, de uno en uno, todos aquellos que han sido señalados por el dedo del todopoderoso capital, van a sucumbir, lo peor de todo esto es que mientras tanto y como consecuencia de esta diabólica estrategia, la gente lo está pasando mal, muy mal, las empresas cierran, el paro aumenta, los jóvenes se hacen viejos en cuanto a expectativas de futuro y todo por el insaciable poder depredador de alguien que no da la cara. Y en el centro la pareja feliz, intenta sacar partido de esta situación estableciendo la Europa de las dos velocidades en la que poder desmarcarse de los vecinos pobres que no tuvieron más remedio que invitar a la gran fiesta de los mercados pero que han sido expulsados por su escaso interés, los han enviado a que hagan los deberes de nuevo y con posterioridad, es posible que vuelvan a entrar por la puerta de servicio…. Qué raro y qué triste es todo esto.

jueves 10 de noviembre de 2011

martes 8 de noviembre de 2011

No es una cita a ciegas

Querido lector, quiero recordarte –no quiero que lo olvides- que tenemos una cita de vital importancia el próximo 21 de noviembre. Sí, el 21 de noviembre. Ya sé que ahora estás pensando que he cometido un desliz y que me han bailado las fechas. Sé que estás pensando que yo quería hablar del 20 de noviembre. Pero no es así, amigo lector. Yo no me refiero al día 20 de noviembre, día de la llamada fiesta de la democracia y todo eso, no; ese día irás a votar lo que quiera que tú quieras, o no irás a votar, o votarás en blanco. Pero el día 21 de noviembre, todos, los que votemos una cosa u otra, y también los que no vayan a votar, tenemos una cita con el futuro que empieza. Un futuro que de momento puede durar los próximos cuatro años. Tenemos una cita con lo que pase a partir de entonces. Tal vez con el desmantelamiento del Estado de Bienestar, tal vez con la “valentía” de llevar a cabo los recortes “necesarios” en Educación y en Sanidad. Tenemos una cita con la flexibilidad laboral, y con la inmersión-una vez más- en el ambiente dulzón de una sociedad impregnada de incienso; una cita con las buenas conciencias pro-vida, y con la postergación para más adelante de cualquier medida a favor de la igualdad, la solidaridad, o el progreso. Tenemos una cita-otra más- con la derrota del intento de que las cosas sean mejores para todos, y no opulentas para unos pocos. Tenemos una cita- perdóname lector el anacronismo, pero lo siento así- con que el “no pasarán” se quedará en una pancarta caída sobre el barro. No, ya sé que no –faltaría más- la derecha no entrará con ruido de sables y fusiles, sino mediante las urnas. Y sí, ya sé que sí, que de alguna manera esa derecha no ha dejado nunca de mover los hilos en las decisiones políticas. Pero ¿qué quieres lector?, yo sigo pensando que vencido y desarmado el poco sentimiento que nos queda en la izquierda, perderemos hasta el orgullo y la razón de ser hombres y mujeres de izquierdas. Estamos citados al desmantelamiento incluso de nuestra ideología. El 21 de noviembre, si los ciudadanos así lo quieren, no tenemos una cita a ciegas – todos sabemos con quién nos citamos- sino que tenemos una cita con el retroceso, con lo antiguo, con la rancia fragancia del pasado.