lunes, 15 de febrero de 2010

Amor imposible

Cada vez que me relaciono con el sistema sanitario, aparecen diversas y variadas sensaciones. Si miramos otros países, tener la sanidad como un derecho universal es un avance incuestionable. Creo que tenemos buenos profesionales y bien preparados, y las actuaciones sanitarias (a mi entender) son correctas.
Hasta ahí , mi relación es agradable.

En cambio, hay otros momentos, en los que se apodera un sentimiento de impotencia y un buen número de preguntas (sin contestar), me bombardean el cerebro. Es aquí cuando ese amor platónico desaparece, y acuden a mi persona las rabias, los reproches, y en algunas ocasiones los libros de reclamaciones.

Como decía al principio, la atención profesional es buena, pero ¿que ocurre con atención a la persona?. Por algún que otro motivo, o sencillamente porque todos somos personas y el cuerpo aguanta lo que aguanta, todos mantenemos a lo largo de nuestra vida esta relación. Cuando estamos en el sistema sanitario, normalmente no nos encontramos bien y nuestro grado de vulnerabilidad es mayor. Estamos mas sensibles, necesitamos un cuidado exquisito y que nuestra digiidad esté lo mas intacta posible. Pues bien, justo en ese momento en el que todo debería girar en torno al paciente, éste es el que gira por varios pasillos, salas de espera y algunas veces por las escaleras.

En la UCSI del Hospital La Fe (Unidad de cirugía sin ingreso, creo que lo he puesto de forma correcta), cuando se llevan a un "sufriente" al quirófano", esté en camilla, con goteros, con caras descompuestas y más... pasa por en medio de dos salas de esperas siendo el foco de atención de todas las miradas; hasta aquí, podríamos soportarlo, pues esa vulnerabilidad de la que hablaba antes, todavía no es muy aparente. Pero, cuando vuelven de la intervención, ahí se me cae el alma a los pies, la persona está totalmente expuesta a los ojos del mundo.

¡Yo no quiero que me vean en esas condiciones! Sería fácil, haber hecho un pasillo interno de la sala de preparación a los quirófanos, ¿o no?.

A quien corresponda, piensen en las personas a la hora de realizar edificios y mas si están destinados a mejorar la salud.

1 comentario:

  1. Pues si Arganda, a mi es que la Sanidad me pone malo, ya lo comentaba por experiencia propia en la entrada de mi blog : http://ayquemundo.blogspot.com/2009/06/la-sanidad-me-pone-malo.html

    Me hago seguidor de Solo Bienestar, estamos en la misma línea.
    Un saludo
    David
    http://ayquemundo.blogspot.com

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