Todo un lujo, contar, nada menos que con Atticus Finch el abogado de To Kill a Mockingbird (Matar a un ruiseñor) su imagen, sentado delante de la puerta de la cárcel mientras lee un libro, velando para proteger, a su cliente, ante las turbas irracionales es todo un símbolo. La primera de sus colaboraciones apunta maneras, es todo un ejemplo de esa intención de combatir la irracionalidad. Vamos aprender muchísimo y sobre todo, pasaremos muy buenos ratos con el nuevo fichaje de SoloBienestar. Bienvenido y enhorabuena.
Welfare
La elección de Barrack Obama representa, además de los valores evidentes que se han venido destacando, una posibilidad de triunfo frente a estrategias de crispación y de desideologización social que practicó el mundo
neocon americano durante las dos últimas décadas y que, punto por punto, fueron importadas por el PP desde los tiempos de Aznar. Es, por ello, una lección posibilista y de esperanza, especialmente en la Comunidad Valenciana.
La estrategia de acoso y crispación tiene una justificación en la neurociencia: nuestra memoria se almacena en la parte cerebral llamada hipocampo (nuestro disco duro) y cada vez que la información es llamada en forma de recuerdo, se reprocesa y pasa al córtex, de manera que en cada reprocesamiento se pierde una parte de la información, precisamente la referida al modo en que la conocimos. Es lo que se llama "amnesia de fuente", y que a los estrategas conservadores les ha funcionado realmente bien: se recuerda el mensaje, pero con el tiempo se olvida al mensajero.
En el año 2004, en los EEUU se creó una organización de veteranos de guerra, la Swift Veterans for Truth, cuya única actividad conocida fue la de denunciar que el candidato demócrata John Kerry había fingido una insuficiencia cardíaca para no ir a la guerra de Vietnam; esta organización, a fecha actual, está sin actividad. Durante el año 2008, y en precampaña electoral americana, la candidatura de Obama tuvo que abrir una
web (
http://www.fightthesmears.com/) con la única finalidad de desmentir las informaciones falsas que sobre él se propagaban (su fe musulmana, su carencia de certificado de nacimiento, sus vínculos con terroristas islamistas, etc. etc).
Por lo tanto, cada vez que nos preguntemos porqué un personaje tan despreciable como Ricardo Costa puede actuar de portavoz del PP valenciano, pensemos como neurocientíficos: en sus mensajes, a la larga, se olvida quién los dijo. Y para combatirlos, hay que crear nuevos mensajes y nuevos contenidos, pues intentar desenmascarar un rumor sólo contribuye a extenderlo.
Sólo así se conseguirá entender porqué una sociedad como la valenciana, cada día más empobrecida, con los niveles más altos de destrucción de empleo, con unos sistemas educativo y sanitario en bancarrota, y con los niveles más altos de desprotección social, es capaz de votar al gobierno que es responsable de tal situación y a la fuerza política que lo sustenta.
Y, sobre todo, es necesario responsabilizar de la situación actual a los verdaderos responsables, a aquéllos que pensaron que depredando nuestros recursos naturales a costa del cemento y apostando por la creación másiva de empleo sin cualificación esta Comunidad podría tener algíun futuro. En 1919, el Juez O. W. Holmes dijo que "
el mejor test de la verdad es el poder que ésta tenga para ser aceptada en la competencia del mercado". Hoy difícilmente podríamos aceptar esta afirmación; y, paradójicamente, vivimos en la sociedad del conocimiento.